La esterilidad es un problema que afecta a un 10 -17% de la población en edad reproductiva y que puede llegar a ocasionar serios trastornos psíquicos y emocionales en la pareja.
Un 40% de los problemas de esterilidad tienen su origen en la mujer, otro 40% en el hombre y el 20% restante puede deberse a diferentes causas, como la incompatibilidad moco-semen.
Transcurrido un año de relaciones sexuales regulares sin embarazo, se puede empezar a sospechar de la existencia de algún tipo de problema relacionado con la esterilidad.
Desde principios de los años 80, se vienen aplicando técnicas de reproducción asistida para ayudar a la pareja a superar este obstáculo.
La esterilidad, como cualquier otra patología, precisa de un estudio previo para ser diagnosticada y, de éste modo, concretar y solucionar el problema causante de cada tipo de esterilidad.
Se estudian todas las posibles causas, tanto en el varón como en la mujer y, tras dicho estudio, se procede a otro en el que se valoren las soluciones de aplicación plausible, empezando a aplicar aquellas que impliquen menos incomodidades.