I . ¿En qué consiste?

La ICSI es la inyección intracitoplasmática de espermatozoides en el interior del ovocito.

II. ¿Cuándo está indicada?


  • Factor masculino grave.
  • Azoospermia (ausencia total de espermatozoides en el eyaculado.
    Se obtienen espermatozoides a partir de una biopsia testicular o aspiración
    del epidídimo).
  • Oligozoospermia (baja concentración de espermatozoides en el eyaculado).
  • Astenozoospermia (disminución patológica de la movilidad
    de los espermatozoides).
  • Teratozoospermia (alto porcentaje de espermatozoides con morfología
    anómala).
  • Anomalías acrosómicas.
  • Causa inmunológica. Anticuerpos antiesperma.
  • "Sémenes valiosos". Pacientes que van a someterse a tratamientos de radio
    o quimioterapia, ya que aunque la cantidad sea suficiente para realizar una
    FIV o incluso una inseminación artificial sólo dispondríamos de cantidad
    para uno o dos ciclos. Con la ICSI, las posibilidades se multiplican.
  • Imposibilidad de recoger la muestra, por causas psicológicas, éticas
    o parapléjicas o sección nerviosa que impida el eyaculado.
  • Fallo de fecundación en FIV. O baja tasa de fertilización o alta tasa
    de poliploidías.
  • Fallo de inseminación artificial. Microinyectar al menos la mitad de los
    ovocitos obtenidos de los pacientes con tres fallos de IA en el primer ciclo de
    FIV garantiza como mínimo la transferencia de embriones.
  • DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional). Exige la ICSI ya que con la
    FIV puede haber contaminación con espermatozoides que puedan
    arrastrarse al realizar la biopsia de las blastómeras y cuyos cromosomas
    pueden ser también objetivo de las sondas y enmascarar los resultados.

III. Procedimiento

El procedimiento es prácticamente idéntico al que se realiza en una fecundación "in vitro". La única diferencia es la manipulación de los ovocitos obtenidos tras la punción, ya que son sometidos a una técnica de micromanipulación más laboriosa que una FIV convencional.

IV. Resultados


Al igual que en la FIV convencional, los resultados dependen de factores singulares, principalmente de la edad de la mujer y de la causa por la que haya sido indicado este procedimiento. En general, la tasa de gestación está alrededor de un 40-45%, llegando casi al 70% en pacientes menores de 35 años.